¿Quién elige las ventanas de nuestras casas?

La mejor forma de responder, es plantear una analogía a un sector más conocido: El farmacéutico.

Existen medicamentos prescritos por médicos y otros no. El consumidor carece de poder de elección en los primeros.

Es aquí donde comenzó la rivalidad comercial entre farmacéuticas, un tema tan real como polémico. Digamos sólo, que hay médicos que siempre eligen el mejor medicamento posible para el paciente, basando su decisión en datos que ellos mismos comprueban, y otros que no tanto.

Imagen extraída de la red sin fin lucrativo

Imagen extraída de la red sin fin lucrativo

Volvamos a las carpinterías (ventanas y puertas).

Los perfiles de aluminio de las mismas los extruyen, lacan, anodizan y complementan con herrajes, fabricantes de perfiles, que venden a carpinteros/instaladores.

El promotor encarga un proyecto al arquitecto, el arquitecto prescribe los materiales, el instalador hace la ventana, el consumidor la usa, y los fabricantes de perfiles tratan de influir en todos.

Con los medicamentos se cuestiona independientemente de la legalidad, hasta que punto es ético y en qué momento se interfiere a la hora de recetar el mejor medicamento para el paciente, y no aquel con mejor marketing.

Quizás, habría que planteárselo también, salvando las diferencias, con las carpinterías de aluminio, sobre todo en obras públicas.